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domingo, 1 de noviembre de 2020

GEO. EjemploPAU 2020

 Este es el ejemplo que propusieron en 2020 antes de hacer el examen, para practicar:

EJEMPLO_GEO2020

jueves, 20 de agosto de 2020

Geografía: COMENTARIO DE LOS MAPAS DE LA EVOLUCIÓN GEOLÓGICA DEL TERRITORIO PENINSULAR

 COMENTARIO DE LOS MAPAS DE LA EVOLUCIÓN GEOLÓGICA DEL TERRITORIO PENINSULAR

A continuación se comentarán cuatro documentos: son mapas temáticos, entre los que se puede establecer una relación debido al fenómeno geográfico que muestran (la evolución geológica del territorio peninsular) si los observamos por orden.

Cabe señalar que como todo mapa geográfico, se tratan de documentos de fuente secundaria.

 

El primer mapa es el de la era arcaica (4000-600 millones de años). Vemos que prácticamente toda la península es de color gris (es el territorio cubierto por agua) y lo que destaca en marrón es el relieve que había en esa era, el cual conforma una banda arqueada que va desde el noreste peninsular (actual Galicia) hacia el sureste. Comprende algunos territorios aislados en el centro de la península (donde hoy están los Montes de Toledo y Sierra Morena).

Durante esta era este macizo fue erosionado y cubierto casi por completo por los mares.

En segundo lugar, tenemos el mapa de la era secundaria (225-68 millones de años), en el que observamos: el macizo Hespérico, que ocupa prácticamente toda la parte oriental de la península; la fosa pirenaica, donde hoy están los Pirineos; el macizo de Aquitania, al norte de la fosa nombrada; el macizo del Ebro, aproximadamente en la costa de la actual Cataluña; el macizo Catalano-Balear, en el espacio que hay entre la costa catalana y las islas Baleares; la fosa Bética, donde hoy está la cordillera Penibética; y, el macizo Bético-Rifeño, que abarca desde la costa sur hasta más al sur del norte de África.

Fue en la era anterior (en la era primaria) cuando se elevaron los macizos nombrados, que fueron arrasados por la erosión durante esa misma era. Por eso, esos macizos se convirtieron en zócalos. Cabe destacar que el macizo Hespérico quedó inclinado hacia el mar Mediterráneo.

La era secundaria es un periodo de calma orogénica, en el cual se depositaron sedimentos en las fosas pirenaica y bética, y también (en menor cantidad), en el borde oriental del macizo Hespérico, debido a las transgresiones marinas.

La erosión continuó desgastando el relieve durante toda la era.

A continuación, tenemos el mapa de la era terciaria (68-1,7 millones de años). El relieve peninsular que aparece identificado es el siguiente, de norte a sur: la depresión del Ebro, al noreste de la península; las cuencas de la submeseta norte y sur, al centro de la península; la depresión del Guadalquivir, al sur; las cordilleras Béticas, que se extienden desde la costa andaluza hasta las Mallorca (una parte de ellas está sumergida), y que enlazan con la cordillera norteafricana del Rift.

En esta era se produjo la orogénesis alpina, conformándose los sistemas montañosos que hoy conocemos. Al plegarse los materiales depositados en las fosas en la era previa, con los macizos actuando como topes, se originaron las cordilleras alpinas: los Pirineos y las cordilleras Béticas.

De manera simultánea, otros territorios se hundieron, dando lugar a las depresiones prealpinas: la depresión del Ebro (al sur de los Pirineos) y la del Guadalquivir (al norte de las cordilleras Béticas). Al principio estuvieron cubiertas por mar y se colmataron de sedimentos.

A la meseta también le afectó la orogénesis: se inclinó hacia el océano Atlántico, por lo que los ríos que discurrían por ella se orientaron hacia él.

Se produjo además el plegamiento de los materiales que se habían acumulado en los rebordes montañosos de la meseta durante la era de calma anterior, originándose así las siguientes cordilleras intermedias: la parte oriental de la cordillera cantábrica y el sistema Ibérico.

Se levantó Sierra Morena a causa del empuje de las cordilleras Béticas.

En esta era, en el zócalo de la meseta, formado por materiales silíceos rígidos, tuvieron lugar fracturas y fallas. Las fallas, aparte de promover la actividad volcánica, fueron responsables de la formación de las cuencas de las submesetas norte y sur; y del origen del macizo Galaico, del occidente de la cordillera cantábrica, del sistema Central y de los Montes de Toledo. Las cuencas se formaron a partir de los bloques de las fallas que quedaban hundidos (graben) y el resto de elevaciones nombradas tienen su origen en los bloques de las fallas que quedaron levantados (horst).

Por último, podríamos considerar que el mapa de la era cuaternaria es el mapa físico actual de la península Ibérica, ya que esta era comenzó hace 1,7 millones de años, pero todavía no ha concluido.

La era cuaternaria fue época de glaciarismo. Se originaron glaciares de circo y glaciares de valle (acumulaciones de hielo en la cabecera de un valle y ríos de hielo desparramados valle abajo, respectivamente),  que al fundirse darían lugar a los lagos. En los glaciares de valle, el paso de los materiales que el hielo arrastra, ensanchan el valle, dándole forma de U, como ocurrió en los Pirineos.

Además, se crearon las terrazas fluviales escalonadas de ríos como el Duero, el Tajo, el Guadiana, el Guadalquivir y el Ebro. Su origen radica en la repetición del siguiente ciclo:

A causa de la glaciación, el agua estaba helada en las montañas y los ríos tenían escaso caudal, por lo que el agua no tenía fuerza erosiva y se acumulaban sedimentos en su cauce. Al subir la temperatura, los ríos recuperaban su caudal habitual y esos materiales se quedaban en su margen, formando las terrazas.

 

Las conclusiones que podemos extraer de la evolución geológica son las siguientes: todos los procesos geológicos sucedidos a lo largo de las eras pueden explicar muchas cosas del presente de la península, como por ejemplo nuestro clima.

La ubicación de las cordilleras impide la entrada de las masas de aire marítimo, haciendo que en el interior, el clima mediterráneo que predomina en la península, sea continentalizado (las temperaturas son más extremas porque no se recibe la influencia del mar).

Además, como ya hemos visto, la inclinación de la meseta hacia el oeste influyó en la orientación de los ríos. Por esta inclinación, el Duero, el Tajo y el Guadiana, desembocan en el océano Atlántico.

Por último, la disposición del relieve puede haber influido en gran medida en la distribución de los territorios políticos de España, y, por supuesto, en la edificación de estructuras. 

Geografía: EJEMPLO COMENTARIO CLIMOGRAMA

 

EJEMPLO COMENTARIO CLIMOGRAMA (pág.79 climograma 4 en el libro de 2º bach. Anaya).

Vamos a comentar un climograma, que es un gráfico que muestra la distribución de las temperaturas medias mensuales y de las precipitaciones medias mensuales a lo largo de un año. La fuente de datos es un libro de texto de Anaya elaborado por Mª Concepción Muñoz-Delgado.

Primero tendrá lugar el análisis de las precipitaciones. Estas son escasas, ya que 490mm está entre los 300 y los 800mm. Se distribuyen de modo irregular: hay cinco meses secos. La estación en la que hay mayor precipitación es invierno y  verano es en la que menos hay.

 

En cuanto a la temperatura, señalar que la temperatura media anual (18,1°C) es cálida, ya que está entre los 15 y los 17,5°C. La amplitud térmica es moderada (14,1°C) ya que está entre los 13 y los 16°C. El verano es caluroso, pues su temperatura más elevada (25,5°C, en el mes de agosto), supera los 22°C. El invierno es suave, ya que su temperatura más alta (11,4°C) está por encima de los 10°C.

Como ya se ha indicado, hay cinco meses secos. Esto quiere decir (según el Índice de Gaussen) que en esos cinco meses el valor de la temperatura es mayor al del doble de las precipitaciones. Al haber más de dos meses secos, estamos ante una región semiárida.

 

Una vez comentados estos aspectos, podemos afirmar que se trata del clima mediterráneo costero, caracterizado por escasas precipitaciones, amplitud térmica moderada, veranos calurosos e inviernos suaves. Como el máximo de precipitaciones se da en inverno, el clima mediterráneo costero es suratlántico.

Por tanto localizamos este tipo de clima en la costa mediterránea suratlántica, y más concretamente, en su parte más occidental (Huelva) debido a la semiaridez del clima. En esta zona, en inverno, no tiene tanta influencia el anticiclón térmico del centro peninsular, por lo que se refuerzan las precipitaciones por el paso de las borrascas atlánticas (esta zona, además, está completamente abierta a la entrada de masas de aire). El tiempo seco y estable en verano se debe a la influencia del Anticiclón de las Azores.

Por último: las temperaturas se explican por su latitud (sur peninsular); son suaves en invierno debido a la influencia del mar y en verano, cálidas, no solo por su latitud, sino por la llegada de la masa de aire tropical marítima.

martes, 18 de agosto de 2020

GEOGRAFÍA: COMENTARIO MAPA PRECIPITACIONES ESPAÑA

 


COMENTARIO MAPA PRECIPITACIONES ESPAÑA

A continuación comentaremos un documento cartográfico, que es una fuente secundaria. Se trata de un mapa temático de coropletas que ilustra las precipitaciones medias anuales en España (en mm). La autoría del mapa es individual: Mª Concepción Muñoz-Delgado.

El fenómeno analizado es la precipitación, que es el agua que cae a la superficie terrestre procedente de las nubes, tanto en estado líquido como sólido. Las precipitaciones son cuantificables: se miden con el pluviómetro en milímetros o litros por metro cuadrado. En los mapas se pueden representar mediante: isoyetas (líneas que unen puntos con la misma precipitación) o mediante colores que marcan la intensidad del fenómeno (si el mapa es de coropletas).

Las precipitaciones se producen por  la elevación, enfriamiento y condensación del vapor de agua del aire. Distinguimos tres tipos: precipitaciones orográficas (en las montañas), convectivas (por el calentamiento del suelo) y de frentes (al entrar en contacto dos masas distintas de aire).

 

Podemos dividir agrupar los rangos de precipitaciones en cuatro –de menor a mayor precipitación-:

En primer lugar, observamos que el color amarillo representa los territorios con menos de 300mm de precipitación anual (precipitaciones muy escasas). Estos están localizados en la depresión del Duero; en la depresión del Ebro; en el sur de Alicante y en Murcia; en la costa penibética, donde no aflora la cordillera Penibética (zona correspondiente al cabo de Gata); y en la mayor parte de las islas Canarias.

En las depresiones del Ebro (clima árido) y del Duero llueve muy poco porque se hallan encerradas por sistemas montañosos, por lo que las masas de aire descargan su humedad en estos (precipitaciones orográficas), y no en las depresiones.

El sur de Alicante y Murcia son zonas áridas: las altas temperaturas en verano dificultan la condensación del aire, por lo que la evaporación es superior a la precipitación. Si llueve, se trata de precipitaciones convectivas torrenciales (en otoño y primavera). Lo mismo ocurre con la zona señalada del sur de Almería, ya que es una zona semiárida. En estas tres áreas se produce el fenómeno que ya hemos mencionado con las depresiones: es el efecto föehn: la humedad del aire se descarga en las cordilleras Béticas (cara de barlovento), por lo que cuando llega a dichas áreas (cara de sotavento)  llega caliente y seco.

Las islas Canarias (clima subdesértico y desértico) deben su escasa precipitación, principalmente, a su latitud subtropical: se encuentran sometidas a altas presiones que impiden las lluvias. En esto, es relevante la influencia de las masas de aire procedentes del Sáhara. Además, no predomina en las islas el relieve montañoso, lo que también reduce las posibilidades de precipitación.

 

En segundo lugar, en el rango de 300 a 800mm de precipitación –se consideran precipitaciones anuales escasas-, representados en color lila, encontramos la mayor parte del territorio peninsular y las islas Baleares; así como pequeñas áreas en algunas de las islas Canarias (La Palma, Tenerife y Gran Canaria). En la Península, podríamos decir que toda el área pertenece a este rango de precipitación excepto los que hemos mencionado en el primer rango, el norte peninsular, casi toda Portugal y los sistemas montañosos.

Las precipitaciones escasas de la mayor parte de la Península y en Baleares podemos explicarlas por los movimientos en latitud de la corriente en chorro: en invierno trae consigo el anticiclón térmico del interior peninsular (reforzado por el de Centroeuropa y por los anticiclones polares atlánticos) y en verano, el anticiclón de las Azores. Estas zonas de altas presiones impiden que nos afecten borrascas y frentes y originan un tiempo seco. Solamente en las estaciones de transición –otoño y primavera-, principalmente en otoño, las situaciones anticiclónicas no son tan incidentes, por lo que sí que hay paso de borrascas y frentes (precipitaciones de frentes).

Esas áreas de las islas Canarias corresponden a lugares en los que el relieve alcanza mayor elevación, por eso en esas zonas llueve más que en el resto de las islas (mayor altitud, que hace aumentar las precipitaciones al enfriarse y condensarse el aire). Las precipitaciones suelen producirse cuando cede la influencia del anticiclón de las Azores y el frente polar trae borrascas atlánticas.

A continuación, el rango de 800 a 1200mm de precipitación –de color morado; precipitaciones abundantes-, vemos que está conformado por sectores del sur de Portugal y de las siguientes áreas:

En la Península: Montes Vascos, Pirineos (los Prepirineos, concretamente), la cordillera Costero-Catalana, el sistema Ibérico, las cordilleras Béticas, Sierra Morena, los Montes de Toledo y el sistema Central; en las islas Canarias: en zonas de La Palma, Tenerife (el Teide) y Gran Canaria; y, en las islas Baleares: Serra Tramuntana, Serres del Llevant (Mallorca) y Tramuntana (Menorca).

Todos los sistemas montañosos que hemos nombrado deben sus abundantes precipitaciones a su propia naturaleza de sistemas montañosos. La altitud (disminuye 1°C cada 200m), causa el efecto föehn (precipitaciones orográficas, producidas por el enfriamiento y condensación del aire al ascender por las vertientes de las montañas) es el factor que determina que llueva más en las montañas.

En el sur de Portugal llueve en invierno por la influencia de la masa de aire polar marítima fría. En general, el oeste peninsular, se caracteriza por el paso de borrascas atlánticas y frentes en primavera, otoño e invierno, por lo que hay más precipitaciones.

Por último, las zonas en las que localizamos precipitaciones muy abundantes, es decir, áreas con más de 1200mm anuales –en tono púrpura, oscuro, en el mapa- se hallan en: el norte de Portugal, el norte peninsular y pequeños puntos aislados en la cordillera Penibética y el sistema Central.

Las causas de precipitación muy abundante en Portugal (oeste peninsular) ya han sido expuestas, pero en el norte se intensifican por la latitud y porque tiene un carácter montañoso; mientras que en el sur predomina la penillanura. Por tanto, a mayor altitud, mayor probabilidad de precipitación, ya que va disminuyendo la temperatura.

En el norte peninsular: como el anticiclón de las Azores en verano no alcanza esta zona, pasan borrascas y el frente polar –por lo que habrá precipitaciones regulares y abundantes-. Este tiempo –tiempo del oeste- en altura se corresponde con la circulación zonal de la corriente en chorro. En invierno, en el norte de la Península, incide la masa de aire polar marítima fría, que produce precipitaciones orográficas en la cordillera Cantábrica.

Los pequeños puntos de los sistemas montañosos en la cordillera Penibética y en el sistema Central, son zonas de montaña más elevadas, por lo que destacan las precipitaciones orográficas.

 

En conclusión, podríamos señalar que en general, en la Península, las precipitaciones disminuyen de norte a sur (por la latitud) y de oeste a este (por la anchura del bloque peninsular). Predominan las precipitaciones escasas e irregulares, que se dan sobre todo en otoño.

Una de las consecuencias de la diversidad de precipitaciones es una vegetación diversa, más abundante donde más llueve. Y si la vegetación es diversa, lo serán también los ecosistemas y su fauna.

Encontramos así un abanico de paisajes muy amplio. Un ejemplo es la comparación entre una extensión de sequía en Murcia y un bosque frondoso de Galicia.

Por otro lado, en función de las precipitaciones, los ríos tienen un caudal irregular o regular y abundante o escaso.

Por último, es destacable mencionar la construcción enfocada al turismo en el litoral mediterráneo o de poblaciones en zonas donde no se debería construir (cerca de barrancos y torrentes, por ejemplo). Parece que estas edificaciones se lleven a cabo sin pensar que aunque no llueva con regularidad, sí que pueden darse precipitaciones torrenciales (gotas frías), lo que entonces nos lleva a catástrofes como inundaciones e incluso muertes, ya que el agua no puede hacer otra cosa que seguir su curso.

Geografía... Sobre la diversidad climática y los tipos de tiempo en España

 

TEMA 2: LA DIVERSIDAD CLIMÁTICA.

1. LOS FACTORES DEL CLIMA.

1. EL TIEMPO ATMOSFÉRICO Y EL CLIMA.

Tiempo atmosférico: estado de la atmósfera sobre un lugar en un momento dado. Es variable y se determina mediante observaciones directas. La ciencia que lo estudia es la meteorología.

Clima: estado medio de la atmósfera sobre un lugar. Por eso sus rasgos son más estables que el tiempo, pues se determinan estudiando (durante un periodo no inferior a 30 años) la sucesión habitual de los tipos del tiempo en dicho lugar, calculando estadísticamente valores medios. La ciencia que estudia el clima es la climatología.

2. LOS FACTORES GEOGRÁFICOS.

Los factores son las variables que influyen siempre en el clima. Pueden ser geográficos o termodinámicos.

Factores geográficos:

-Latitud. España está en la zona templada del hemisferio N. Esta latitud determina la existencia de dos estaciones bien marcadas: verano e invierno, separadas por dos de transición (otoño y primavera). En Canarias los contrastes son menos notorios debido a su proximidad al trópico de Cáncer.

-La situación de la Península, entre 2 grandes masas de agua de características térmicas diferentes –O. Atlántico y Mar Mediterráneo- y entre 2 continentes –Europa y África-, la convierte en lugar de encrucijada de distintas masas de aire. Baleares y Canarias reciben también influencias atmosféricas variadas debido a su insularidad y a la proximidad al N de África.

-La influencia del mar es escasa en la Península debido a su anchura, sus costas poco recortadas y relieves montañosos paralelos a la costa. Por eso hay diferencias climáticas entre la estrecha periferia abierta al mar y el interior –continentalidad, ausencia de influencia marina-. En cambio en los archipiélagos el influjo del mar es decisivo.

-El relieve:

·         La altitud: la temperatura disminuye medio grado por cada 100m de ascenso y hace aumentar las precipitaciones al enfriarse y condensarse el aire.

·         La disposición del relieve:

o   Facilita o dificulta la penetración de la influencia marina. En la Península los sistemas montañosos paralelos a la costa frenan la influencia del mar, que solo entra con claridad por el valle del Guadalquivir.

o   Facilita o dificulta la penetración de determinadas masas de aire. En la Península, la posición O-E de la mayoría de relieves montañosos (excepto el Sist. Ibérico y las cordilleras Costero-Catalana y Subbética) dificulta la entrada de las masas de aire del N o S. En cambio, favorece la penetración de la masas de aire del O, aunque el carácter macizo de la Península hace que al adentrarse pierdan humedad y extremen su temperatura.

o   Reduce las precipitaciones en las cuencas encerradas por montañas. Es el caso de las cuencas del Duero y del Ebro, donde masas de aire descargan su humedad en los sistemas montañosos que las bordean.

 

·         La orientación de las vertientes montañosas respecto al viento dominante crea precipitaciones orográficas y efecto föehn. Así, en las laderas de barlovento expuestas al ascenso del aire, se originan precipitaciones orográficas, o estancamiento de nubes que ocasionan precipitaciones ‘horizontales’. En cambio en las laderas de sotavento desciende el aire seco (recalentamiento y sequedad; efecto föehn). Este efecto es notorio en las islas Canarias con relieve montañoso.

La orientación origina contrastes climáticos: solanas (vertientes orientadas al sol) y umbrías (orientadas al N, más frías y húmedas).

 

3. LOS FACTORES TERMODINÁMICOS.

Son responsables de la circulación atmosférica o sucesión de masas de aire, que determina el tiempo y el clima.

3.1. La circulación en altura: la corriente en chorro.

En la zona templada en la que está España, la circulación atmosférica en altura está regida por la corriente en chorro, que es una fuerte corriente de viento tubular que circula dirección O-E entre los 9 y los 11 km de altitud, entre la diferencia que existe entre la tropopausa (capa que separa la troposfera de la estratosfera) polar y la tropical. El chorro separa las bajas presiones existentes en altura sobre el polo de las altas presiones tropicales.

La corriente en chorro es responsable del tiempo en superficie, que depende de:

-La velocidad variable de la corriente. Cuando va rápido (+ de 150km/h), tiene un trazado casi zonal (O-E), con suaves ondulaciones, que corresponde en superficie con el frente polar y sus borrascas (tiempo estable). Pero si su velocidad disminuye, describe profundas ondulaciones: crestas que originan altas presiones y vaguadas que generan bajas presiones. Las crestas y las vaguadas dan lugar a anticiclones y borrascas dinámicos. Las ondulaciones, que pueden llegar a desprenderse del chorro principal, permiten al aire tropical desplazarse hacia el norte y al polar penetrar muy al sur (tiempo variable).

-Los desplazamientos estacionales del chorro en latitud. En invierno, cuando la corriente en chorro circula más al sur, afecta a toda España; pero en verano, cuando se traslada al norte, incide solo en la franja cantábrica.

 

 

 

3.2. La circulación en superficie: centros de acción, masas de aire y frentes.

LOS CENTROS DE ACCIÓN

Son áreas de altas y bajas presiones. La presión atmosférica del aire es el peso del aire sobre una unidad de superficie. Se mide en mbar o hPa con el barómetro y se representa mediante isobaras –líneas que unen puntos con la misma presión-. Las isobaras van de 4 en 4mbar. 1010 mbar: presión normal.

Los tipos de centros de acción son: anticiclones y borrascas. Los primeros son áreas de altas presiones (+ de 1016mbar), rodeadas por otras de presión más baja. El viento gira en torno a los anticiclones en el sentido de las agujas del reloj y producen tiempo estable. En cambio, las borrascas son áreas de bajas presiones (menos de 1016 mbar) rodeadas de otras de presión más alta. El viento gira en torno a ellas en sentido contrario a las agujas del reloj y producen tiempo inestable –lluvioso-.

El origen de los centros de acción puede ser térmico o dinámico.

-Los centros de acción térmicos se originan por el enfriamiento o calentamiento del aire. Un anticiclón térmico se forma cuando una masa de aire se enfría: pesa más, desciende y ejerce una alta presión. Una baja térmica se forma cuando el aire se calienta: pesa menos, se eleva (es menos denso) y ejerce una baja presión.

-Los centros de acción dinámicos se forman a partir de las crestas y vaguadas de la corriente en chorro. Las crestas generan anticiclones y las vaguadas, borrascas.

Principales centros de acción que dirigen la circulación atmosférica sobre la península:

-Centros de acción anticiclónicos: el anticiclón de las Azores, que en verano se desplaza hacia el norte y en invierno hacia el sur. Anticiclones polares atlánticos, el escandinavo. Y los anticiclones térmicos del continente europeo y del interior de la Península, formados por el enfriamiento del suelo en invierno.

-Centros de acción depresionarios: la depresión –borrasca- del golfo de Génova, formada cuando coladas de aire frío continental europeo llegan al Mediterráneo, más cálido y húmedo. Y las depresiones térmicas del N de África y del interior peninsular formadas por el calentamiento del suelo en verano.

LAS MASAS DE AIRE

Son porciones de aire con características concretas de temperatura, humedad y presión. España recibe masas de aire frías árticas o polares y masas de aire cálidas tropicales. Las 3, dependiendo de la superficie sobre la que se originan, pueden ser marítimas húmedas o continentales secas. Estas características pueden modificarse si las masas de aire recorren grandes distancias.

 

PRINCIPALES MASAS DE AIRE

 

ORIGEN

CARACTERÍSTICAS

TIEMPO QUE GENERAN

Ártico marítimo (Am)

Ártico

Fría y seca.

En su recorrido hacia la Península se recalienta y humedece.

Nevadas y temperaturas bajas.

Ártico continental (Ac)

Noreste Europa o de Siberia.

Muy fría y seca.

Cielos claros y heladas.

Polar marítimo frío (Pm)

Atlántico N

Inicialmente fría; en su recorrido hacia el sur se calienta y humedece.

Invierno: precipitaciones en la C.Cant. y occ. peninsular.

Polar continental cálido (Pc)

Europa. A partir del anticiclón térmico que se forma en invierno.

Fría y seca

Frío y sol.

Se recalienta sobre el Mediterráneo

Precipitaciones en el levante peninsular.

Tropical marítimo (Tm)

En el Atlántico, junto a las Azores.

Cálida y húmeda. En su recorrido hacia en N se enfría y estabiliza.

Verano: temperaturas altas; suaves el resto del año.

Tropical continental (Tc)

N África, sobre el Sáhara.

Temperatura elevada. Extrema sequedad y estabilidad.

Olas de calor.

 

LOS FRENTES

Superficies que deparan dos casa de aire de diferentes rasgos. Por tanto, a ambos lados de un frente se produce un cambio brusco de las propiedades del aire. En España, el frente más importante es el polar, que separa las masas de aire tropical y polar. Sus ondulaciones originan borrascas de dos frentes, que provocan precipitaciones.

 

2. LOS ELEMENTOS DEL CLIMA.

Son los componentes observables y medibles de la atmósfera.

 

1. LA INSOLACIÓN Y LA NUBOSIDAD.

Insolación: cantidad de radiación solar recibida por la superficie terrestre. En España (por su latitud), se superan las 2000 horas de sol anuales. La cornisa cantábrica no alcanza los valores medios; mientras que el sureste peninsular y Canarias son áreas de elevada insolación.

Nubosidad: estado atmosférico en el que el cielo está cubierto por nubes. El área de mayor nubosidad es la cornisa cantábrica. El mayor número de días despejados se dan en: el valle del Guadalquivir, la costa suratlántica y algunas zonas de Canarias.

2. LA TEMPERATURA DEL AIRE.

Es el grado de calor del aire. Se mide en °C con el termómetro. En los mapas se representa con isotermas (líneas que unen puntos con igual temperatura).

Factores que explican las diversas temperaturas de España: latitud (las temperaturas disminuyen hacia el norte al disminuir la perpendicularidad de la incidencia de los rayos solares), influencia del mar (contrastes térmicos más suaves en la costa que el interior, ya que el mar se calienta y enfría más despacio que la tierra) y la altitud (la temperatura desciende con la altura).

Amplitud térmica anual: diferencia entre la temperatura media del mes más cálido y del más frío. Las amplitudes más bajas se dan en Canarias y en las costas (especialmente las del norte). Las más altas corresponden al interior (no hay influencia del mar).

Heladas: se dan cuando la temperatura del aire es inferior a 0°C. Entonces, el agua que contiene se congela y se deposita en forma de hielo sobre las superficies. Pueden ser heladas de irradiación producidas por el enfriamiento del suelo (en noches despejadas) que se transmite al aire que está en contacto con él; o heladas de advección causadas por la llegada de un masa de aire muy fría.

El menor número de heladas se dan en la costa y el mayor en la submeseta norte y el valle del Ebro.

3. LA HUMEDAD, LA NIEBLA Y LA CALIMA.

Humedad: cantidad de vapor de agua que contiene el aire. Depende de la proximidad al mar y de la temperatura, pues disminuye cuando aumenta la temperatura. Por eso, sus valores más altos se registran en las costas y los más bajos en el interior (submeseta sur).

Niebla: suspensión de diminutas gotas de agua en la capa inferior de la atmósfera, que limitan la visibilidad a menos de 1km. Se produce cuando el aire de la capa inferior de la atmósfera se enfría y se condensa. La niebla puede ser de irradiación (por pérdida nocturna del calor del suelo, propia del invierno) y de advección (por la llegada de masas de aire cálidas y húmedas sobre un suelo frío, o por la llegada de masas de aire frías sobre un suelo más cálido y húmedo, como el mar).

Calima: bruma seca que reduce la visibilidad. Está causada por partículas finas de polvo en las capas bajas de la atmósfera. Se forma en la España seca en verano, en situación anticiclónica, cuando los suelos están resecos y las partículas que contienen se elevan y se mantienen en suspensión por los movimientos ascendentes del aire (originados por el intenso calentamiento del suelo).

4. LA PRESIÓN Y EL VIENTO

a) La presión atmosférica depende de las características de las masas de aire. En la Península dominan en invierno y verano las altas presiones; en otoño y primavera, las bajas. En verano, en el interior, se producen bajas térmicas por el calentamiento del suelo (el aire pesa menos, se eleva y ejerce una baja presión).

b) Viento: movimiento horizontal del aire respecto a la superficie terrestre. Se produce a causa de las diferencias de presión y va siempre desde las altas a las bajas presiones. En la Península, por su latitud, dominan los vientos del oeste, aunque existen numerosos vientos locales. En Baleares predominan el levante y la tramontana; y en Canarias, el alisio del NE. Las diferencias de presión originan también vientos alternantes, como las brisas marinas y de montaña.

5. LA PRECIPITACIÓN

Es el agua que cae a la superficie terrestre procedente de las nubes, tanto en forma líquida como sólida. Se mide con el pluviómetro en mm o l/m². En los mapas se representa mediante isoyetas (líneas que unen puntos de igual precipitación) o mediante colores que marcan la intensidad del fenómeno, si el mapa es de coropletas.

La causa de la precipitación es la elevación, enfriamiento y condensación del vapor de agua contenido en el aire. Hay varios tipos de precipitación: orográfica (por el relieve), convectiva (por el calentamiento del suelo) o de frentes (al entrar en contacto dos masas de aire distintas).

A parte de factores termodinámicos (centros de acción, masas de aire, movimiento de la corriente en chorro en latitud, frentes…) encontramos los siguientes factores geográficos que explican la variabilidad de precipitación en España:

-Latitud y situación: determinan el predominio y la sucesión anual de borrascas o anticiclones.

-La apertura al mar: en zonas aisladas de la influencia marina, el frío del invierno favorece la formación de anticiclones; y el calor del verano dificulta la condensación del aire, aunque puede provocar precipitaciones convectivas de carácter tormentoso.

-El relieve: las precipitaciones aumentan con la altura.

6. LA EVAPORACIÓN, LA EVAPOTRANSPIRACIÓN Y LA ARIDEZ.

Evaporación: proceso en el que el agua se transforma en vapor a tª ambiente. La intensidad de la evaporación crece cuando aumentan la tª, la insolación, la sequedad del aire, la velocidad del viento y la desprotección vegetal del suelo. Incrementa de N a S, en verano, en las horas centrales del día.

Evapotranspiración: pérdida de humedad  de la superficie terrestre por la insolación y la transpiración de las plantas y del suelo.

Aridez: insuficiencia de agua en el suelo y en la atmósfera. Se produce cuando la precipitación es inferior a la evaporación. Así, la aridez es mayor cuanto menor volumen de precipitación y más alta es la temperatura. La aridez mensual suele medirse con el índice de Gaussen, según el cual un mes es árido cuando el doble de su tª media es mayor o igual que el total de sus precipitaciones.

3. LOS TIPOS DE TIEMPO EN ESPAÑA

La circulación atmosférica en altura y en superficie da lugar a la sucesión  de diversas situaciones atmosféricas a lo largo del año que constituyen los tipos de tiempo.

EN LA PENÍNSULA Y BALEARES

-En invierno predomina el tiempo anticiclónico frío y seco, causado por los anticiclones térmicos del interior peninsular y de Centroeuropa y por los anticiclones polares atlánticos. Sin embargo, el descenso en latitud de la corriente en chorro y del anticiclón de las Azores permite mayor incidencia del frente polar y de las borrascas atlánticas.

-En verano domina el tiempo anticiclónico y estable, causado por el anticiclón de las Azores, que asciende en latitud, y secundariamente por el anticiclón continental del N de África. Ocasionalmente pueden producirse tormenta por el calentamiento del suelo o por masas de aire frías en altura (inestabilidad).

-En O y P, el tiempo es variable. Existen situaciones anticiclónicas y precipitaciones ligadas al paso de borrascas atlánticas, a situaciones del este en el Mediterráneo, y a gotas frías.

CANARIAS

El ‘tiempo de los alisios’ es estable. Está determinado por el anticiclón de las Azores y del viento alisio del NE, fresco y húmedo. Cuando el anticiclón se mueve, penetran otras masas de aire. En invierno, el aire polar marino causa intensas precipitaciones en poco tiempo. En verano, el aire sahariano seco causa olas de calor.

1. TIEMPO DEL NORTE. OLA DE FRÍO.

En altura, la corriente en chorro circula con trayectoria ondulada. En superficie, un anticiclón polar marítimo en el atlántico y una borrasca en el N de Europa canalizan el aire ártico marítimo del N (frío y seco) que en su recorrido marino hacia el S se recalienta, se humedece y se inestabiliza.

Esta situación predomina en invierno y da lugar a temperaturas muy bajas y nieve en las montañas del N y del interior peninsular. En el resto de estaciones: descenso térmico, tormentas.

2. TIEMPO DEL NE. MUY FRÍO Y SECO.

En altura, la corriente en chorro tiene una trayectoria ondulada. En superficie alcanza la Península el anticiclón térmico de Europa central, que canaliza el aire polar continental del NE (muy frío y seco). Esta situación predomina en invierno y provoca tiempo muy frío y seco. En el interior: heladas y niebla. Baleares y la fachada mediterránea peninsular: posibilidad de nieve.  Si llega a Canarias: lluvias abundantes y nieve en el Teide. Resto de estaciones: descenso de tª y tormentas.

3. TIEMPO DEL NO. FRÍO Y LLUVIOSO.

En altura, la corriente en chorro circula con trayectoria ondulada. En superficie, un anticiclón polar marítimo en el Atlántico canaliza el aire polar marítimo del NO, que en su recorrido hacia el sur por el Atlántico se recalienta y humedece. En invierno: frío y precipitaciones, especialmente en la cordillera Cantábrica y en la mitad occidental de la Península (viento fuerte). Resto de las estaciones: refresca las temperaturas, lluvias en la franja cantábrica y tormentas en la Meseta.

4. TIEMPO DEL OESTE. PASO DE FRENTES.

En altura, la corriente en chorro va zonal. En superficie: borrascas atlánticas y frentes. Esta situación es más frecuente en P, O e I y provoca tª suave y precipitaciones abundantes (O peninsular). Las precipitaciones disminuyen hacia el este, debido a la anchura del bloque peninsular. En verano, esta situación incide principalmente en la cornisa cantábrica, refrescando las temperaturas y produciendo precipitaciones (tiempo estable).

5. TIEMPO DEL SO O DEL SUR. TEMPORAL EN EL SO O SUR.

En altura la corriente en chorro dibuja una vaguada en el Atlántico. En superficie se traduce en una profunda borrasca, que suele llevar frentes asociados y canaliza el aire polar marítimo que alcanza la Península con trayectoria marina del SO o S, por lo que está húmedo y recalentado. Es muy inestable. Esta situación se da en O e I aunque es posible todo el año. Produce temperaturas más altas en el SO donde se pueden desbordar los ríos atlánticos. En estos casos el viento ábrego al descender por la cordillera Cantábrica provoca temperaturas altas y ambiente seco en la vertiente norte de la cordillera.

6. TIEMPO DEL ESTE. TEMPORAL EN LEVANTE.

En altura, la corriente en chorro dibuja una cresta sobre Europa central y occidental y una vaguada en el Mediterráneo. En superficie, los centros de acción se disponen de manera que canalizan sobre la Península aire mediterráneo del este, cálido, húmedo e inestable. Esta situación, más frecuente en otoño, provoca abundantes precipitaciones en la costa levantina, acentuada por el relieve paralelo a la costa. Los ríos mediterráneos pueden desbordarse.

7. GOTA FRÍA. PRECIPITACIONES INTENSAS.

En altura: la corriente en chorro dibuja una profunda vaguada que puede desgajarse e individualizar una borrasca. Esta borrasca en altura, de aire muy frío, desciende y obliga a ascender violentamente al aire más cálido de abajo. Provoca así fuertes precipitaciones, a veces torrenciales. Sus efectos son notorios en las cosas mediterráneas, atlánticas y del SO, donde las precipitaciones causadas por la gota fría son a veces en forma de granizo, formado cuando el aire más cálido y húmedo de las zonas costeras se ve obligado a ascender violentamente y se enfría de forma muy brusco. Esta situación se da en otoño (el agua del mar está más cálida y son más frecuentes las irrupciones de aire frío en altura).

8. TIEMPO CÁLIDO Y ESTABLE.

En altura, la corriente en chorro circula con trayectoria zonal alta en latitud, o describe una cresta sobre el atlántico. En superficie, el anticiclón de las Azores canaliza el aire tropical marítimo. Esta situación se suele dar en verano y produce en el interior tiempo caluroso y seco y en el litoral, caluroso y ambiente bochornoso por la humedad. Las altas temperaturas provocan al calentamiento y ascenso diario del aire, pero no suele llover por la existencia de altas presiones en altura. En invierno, el anticiclón causa niebla y en el resto de estaciones, provoca subida de temperaturas y sol.

9. OLA DE CALOR.

En altura, la corriente en chorro dibuja una cresta sobre el norte de África, que afecta a la Península. En superficie corresponde con la masa de aire tropical continental (del Sáhara), que es seca, estable y de alta temperatura. Esta situación afecta a España en verano, asociada a bajas presiones relativas por el calentamiento del suelo. Produce olas de calor y calima. Las bajas presiones no suelen originar precipitaciones porque el aire sahariano es muy seco y existen altas presiones en altura. En el resto de estaciones las temperaturas son más altas que las correspondientes. En Canarias esta masa de aire llega con los vientos del este.

10. TIEMPO TORMENTOSO DE VERANO.

Las tormentas de verano se dan si el excesivo calentamiento del suelo se trasmite al aire y este ocasiona bruscos movimientos ascendentes que atraviesan la barrera de las altas presiones en altura, alcanzando los niveles altos donde las temperaturas son muy frías. También se puede producir este tiempo por gotas frías (aguaceros).

Geografía: TEMA 3: LA DIVERSIDAD HÍDRICA, VEGETAL Y EDÁFICA.

 


TEMA 3: LA DIVERSIDAD HÍDRICA, VEGETAL Y EDÁFICA.

1. LA DIVERSIDAD HÍDRICA.

1. Los ríos peninsulares.

Un río es una corriente continua de agua que discurre por un cauce. Los ríos desembocan habitualmente en el mar o en otro río (afluentes).

1.1. Factores de la diversidad fluvial.

Factores
Relieve y topografía
Influyen en la organización de las cuencas de las vertientes hidrográficas, que se separan por unidades de relieve.
La erosión de los ríos aumenta con la inclinación del terreno
Influye en el régimen fluvial, dado que la altura del relieve determina si hay o no precipitación nival
Influye en las obras hidráulicas, como los embalses que se ven favorecidos por la topografía abrupta.
Roquedo
Determina la escorrentía, es decir, la circulación superficial o subterránea del agua.
Clima
Las precipitaciones determinan el caudal y sus variaciones a lo largo del año
Las temperaturas inciden en la evaporación del agua
La acción humana
Obras como los embalses, para el abastecimiento de agua, el suministro eléctrico y la regularización del caudal. Todo ello modifica los regímenes naturales.

1.2. Las cuencas fluviales y las vertientes hidrográficas

Cuenca fluvial: territorio que drena o evacúa sus aguas naturales a un río principal que las conduce al mar.

Divisoria de aguas: línea más elevada que separa dos cuencas fluviales. Coincide con la línea formada por las cumbres de mayor altura, a partir de las cuales la escorrentía superficial fluye hacia las distintas redes fluviales.

Las cuencas fluviales peninsulares:

-Están separadas por divisorias de aguas.

-Cuencas del Cantábrico, Galicia Costa, Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir, Tinto-Odiel-Piedras, Guadalete-Barbete, cuencas internas de Cataluña, Ebro, Júcar, Segura y cuenca mediterránea andaluza.

-Dentro de la cuenca, las aguas circulan por un cauce y forman una red jerárquica desde los subafluentes y los afluentes al río principal.

Vertiente hidrográfica: conjunto de cuencas cuyas aguas vierten en el mismo mar. Hay una dismetría entre las vertientes atlántica-cantábrica y mediterránea por la inclinación de la Meseta hacia el O a partir del sistema Ibérico. Así, en la vertiente atlántica desembocan el 69% de ríos peninsulares y en la mediterránea, el 31%.

1.3. El caudal y el régimen fluvial.

EL CAUDAL

Caudal absoluto o módulo absoluto (M): cantidad de agua que pasa en un segundo por un punto dado del río. Se mide en m³/s en estaciones de aforo instaladas en varios puntos de su curso. Para determinar cómo es se debe haber hecho un estudio estadístico en un período de tiempo no inferior a 30 años. Es el caudal medio anual.

-A lo largo del recorrido del río el tramo con mayor caudal suele ser la desembocadura, donde se acumulan aportaciones de los afluentes. Esto no se cumple si hay fuerte evaporación, infiltración o consumo humano. Ríos más caudalosos: Duero, Ebro y Tajo.

-A lo largo del tiempo, el caudal puede presentar irregularidad. Los ríos más regulares son los de la vertiente cantábrica y los más irregulares, los de la mediterránea.

-Crecida: momento de máximo caudal de un río.

-Estiaje: momento de caudal más bajo de un río.

-Caudal relativo o módulo relativo (Mr): Caudal medio anual (M)´1000 l /extensión de la cuenca en km². El cociente se expresa en l/s/Km². Interpretación del resultado: escasez (menor que 5), valor medio (entre 5 y 15), valor elevado (mayor que 15).

-Coeficiente de irregularidad (CI): caudal mensual más alto/ caudal mensual más bajo. Interpretación del resultado: ríos regulares (menor que 3), ríos de transición (entre 3 y 7), ríos irregulares (superior a 7).

-Coeficiente de caudal (K): caudal medio mensual/ caudal medio anual (M). Es imprescindible en los hidrogramas (representaciones gráficas de las variaciones del caudal de un río). Interpretación del resultado: aguas altas (valor mayor que uno), sin variación del caudal (1) o aguas bajas (valor menos a 1).


EL RÉGIMEN FLUVIAL

Es la variación estacional del caudal de un río, determinada por el clima, litología, topografía, vegetación y la acción antrópica.

Tipos:

1. Régimen nival puro: corresponde a ríos o cabeceras de los ríos de alta montaña (situados en torno a 2500m). Su caudal está determinado principalmente por la precipitación nival. Así, los máximos se da en junio, cuando se produce el deshielo. El estiaje se da en invierno al quedar el agua retenida en forma de nieve o hielo.

2. Régimen mixto, propio de ríos de montaña media con influencia de la precipitación nival y pluvial.

2.1. Régimen nivo-pluvial. Corresponde a ríos de montaña media (2000-2500 m). El máximo se da en mayo, al fundirse la nieve a estas alturas, y existe un máximo secundario en O de tipo pluvial (en torno a 1). El estiaje invernal es más corto y el estival poco profundo.

2.2. Régimen pluvio-nival. Corresponde a ríos de montaña media (1600-2000m). Máximo principal en abril o marzo y el máximo secundario otoñal supera la unidad. No hay estiaje en invierno (no hay retención nival). El estiaje estival es profundo y se alarga hasta principios de otoño.

3. Régimen pluvial, propio de los ríos cuyo caudal viene dado por las precipitaciones exclusivamente.

3.1. Régimen pluvial oceánico. Corresponde a ríos de la vertiente cantábrica y atlántico-gallega. Presentan aguas altas en invierno y estiaje en verano al disminuir las precipitaciones y aumentar la evaporación; lo que no implica escasez de caudal.

3.2. Régimen pluvial mediterráneo puro, propio de ríos del litoral levantino. 3 o 4 máximos (2 en P y 1 o 2 en O, más intensos). 3 o 4 mínimos, siendo el principal en verano. La irregularidad fluvial puede atenuarse si el río discurre por un roquedo calizo que infiltra el agua o si se encuentra regularizado por embalses, que incluso podrían invertir el estiaje estival.

3.3. Régimen mediterráneo continentalizado, propio de ríos del interior peninsular. 2 máximos (uno a finales de I o principio de P y el otro, en O). Estiaje estival largo y pronunciado (4-6 meses), existiendo un mayor diferencia entre las aguas altas y bajas que en el régimen oceánico. Además, hay un mínimo relativo en invierno por el anticiclón peninsular (enero/febrero).

3.4. Régimen pluvial subtropical, propio de ríos meridionales: cuenca del sur, Extremadura y bajo Guadalquivir. Intenso período de aguas altas en I (enero/febrero) y estiaje profundo y prolongado en V (7 meses o más por debajo de 1: entre principios de P y mediados de O).

 

 1.4. Baleares y Canarias

Carecen de ríos. Los arroyos o corrientes de escaso caudal (alimentados por manantiales) y torrentes que hallamos en los archipiélagos, no son corrientes de agua continuas.

La sobreexplotación de los acuíferos ha supuesto que apenas existan arroyos hoy.

1. La diversidad hídrica.

2. Las zonas húmedas: lagos y humedales.

Estas zonas son superficies cubiertas de agua procedente de las precipitaciones, de los ríos, o de los acuíferos.

España cuenta con más de 2000 lagos y humedales; pero muchos son pequeños, de carácter estacional y se ven amenazados por causas naturales (colmatación por aportes de los ríos o tierras, vertido de escombro o la desecación.

2.1. Los lagos.                       

Son masas de agua naturales acumuladas en zonas deprimidas, que alcanzan cierta profundidad (10-15m).

En España, al ser de menor tamaño se les llama lagunas.

a) Lagos endógenos, originados por fuerzas del interior de la Tierra:

-Lagos tectónicos, formados en terrenos hundidos por la acción de pliegues o fallas. Laguna de La Janda en Cádiz.

-Lagos volcánicos, en el cráter de un volcán apagado. Campo de Calatrava en Ciudad Real.

b) Lagos exógenos, originados por fuerzas externas (acción del hielo, del agua y del viento):

-Lagos glaciares, formados en las cubetas excavadas por el hielo en el circo del glaciar (lagos de circo, laguna de Gredos) o en el valle glaciar (lagos de valle, como los ibones pirenaicos).

-Lagos cársticos, en cubetas creadas por la disolución de caliza o yeso: Lagunas de Ruidera en Castilla-La Mancha.

-Lagos endorreicos, más típicos. En zonas áridas donde las escasas aguas no tienen fuerza para llegar al mar y se acumulan en zonas deprimidas o llanas. Aguas salobres y poco profundas. Son característicos de las depresiones interiores y exteriores de la Meseta, como las lagunas manchegas de las Tablas de Daimiel.

-Lagos eólicos. Ocupan depresiones excavadas por la acción del viento sobre materiales blandos, como las closes del Ampurdán.

2.2. Los humedales

Son extensiones de terreno cubiertas por aguas poco profundas, muchas veces de modo intermitente, pues durante el verano bajan su nivel e incluso pueden desaparecer. Los humedales pueden ser interiores o costeros.

Son zonas de interés biológico por albergar muchas especies adaptadas a un medio de transición entre agua y tierra; y sobre todo por ser lugar de anidamiento y parada de aves acuáticas en sus migraciones.

Humedales destacados: los del parque nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real); las marismas del Guadalquivir, el delta del Ebro y las albuferas de Valencia y del Mar Menor.

Humedales interiores

-Lagunas: masas de agua acumuladas en zonas deprimidas de menos tamaño y profundidad que los lagos (Laguna Negra, Soria).

-Charcas: pequeñas acumulaciones de agua estancada. Zalamea de la Serena, en Badajoz.

-Turberas: áreas inundadas donde la abundante vegetación muerta acumulada en el fondo, ante la falta de oxígeno, se va convirtiendo en carbón. Turbera de Palos de la Frontera, Huelva.

Humedales costeros

-Deltas: salientes costeros formados cuando un río aporta más sedimentos de los que puede redistribuir el mar, por tratarse de una masa tranquila de agua, sin fuertes corrientes ni excesivo oleaje.

-Albuferas: lagos costeros salados separados del mar por un cordón de arena que cierra una bahía. Suelen convertirse en marismas y colmatarse por los aportes terrestres.

-Marismas: llanuras de fango formadas en bahías bajas, que se rellenan con sedimentos de los ríos que las atraviesan y por el mar.

-Marjales: zonas húmedas próximas al mar, bajas y pantanosas, cubiertas de vegetación casi en su totalidad (marjal de Sagunto).

-Estuarios: desembocaduras de un río formando una amplia abertura, que se ve afectada por las corrientes de la marea, por lo que se mezclan agua dulce y salada. Estuario de A Foz, Pontevedra.

-Esteros: terrenos pantanosos en el que abundan plantas acuáticas, que suelen llenarse de agua por la filtración de un río o llanura cercana. (Estero de Domingo Rubio, Huelva).

-Salinas: terrenos salinos encharcados por la evaporación del agua salada (Salinas de Santa Pola, Alicante).

3. Los acuíferos.

Son embolsamientos de agua subterránea, formados cuando las aguas de precipitación se infiltran, encuentran un estrato impermeable y se acumulan sobre él. Descargan sus aguas en ríos, manantiales o en el mar.

En la Península hay cerca de 1000 acuíferos, que ocupan casi la mitad de su superficie. Se concentran en áreas con roquedo permeable, como las arenas y las gravas de ciertos sectores de las cuencas terciarias y de las riberas fluviales (acuíferos detríticos) o áreas de roquedo calizo (acuíferos carbonatados). Están casi ausentes en zonas con roquedo poco permeable (granítico y arcilloso).

En Baleares y Canarias los acuíferos proporcionan la mayor parte de los recursos hídricos, pues se ven favorecidos por la permeabilidad de las rocas calizas y arenosas (Baleares) y de las volcánicas (Canarias).

2. La diversidad vegetal.

1. La vegetación y las regiones florales.

Vegetación o flora: conjunto de especies vegetales de un territorio, integrada por formaciones vegetales o grupos de vegetación individualizados por su tamaño y por su fisonomía (bosque, matorral y prado).

La vegetación se distribuye en grandes conjuntos florísticos (reinos florales) que se subdividen en regiones.

Regiones florales de la Península: región eurosiberiana (N peninsular y algunos sectores de los sistemas Central e Ibérico) y región mediterránea (resto de la Península). Las islas Baleares forman parte de la región mediterránea y las Canarias, de la macaronésica.

2. Factores de la diversidad vegetal.


FACTORES DE LA DIVERSIDAD VEGETAL
Físicos
Clima
Cada planta requiere condiciones diferentes de tª y precipitación.
Relieve
Propicia especies diferentes en función de
La altura
La orientación de las vertientes
Barlovento/sotavento
Solana/umbría
Suelos
Cada especie prefiere un tipo
Posición de la Península
Originalidad de la vegetación Canaria (insularidad)
Humanos
Degradación de la cubierta vegetal
Introducción de especies foráneas
Por su valor económico (especies de repoblación)
Por su aprovechamiento agrario

La vegetación española cuenta con unas 6000 especies. Factores que explican esta diversidad:

Clímax: vegetación de una zona resultante exclusivamente por la incidencia de factores naturales.

Vegetación secundaria: aquella que es resultado de la intervención humana.

3. Los paisajes vegetales de España.

Las formaciones vegetales se disponen en comunidades, cuyo conjunto constituye el paisaje vegetal de un área.

Bioclimas: áreas dotadas de homogeneidad en cuanto a clima y vegetación.

3.1. El paisaje vegetal de clima oceánico.

Región floral eurosiberiana. Formaciones vegetales características:

a) El bosque caducifolio.

Es denso. Constituido por árboles altos, de tronco recto y liso, hoja grande y caduca. En el sotobosque crecen helechos y musgos, bajo la sombra de los árboles, próximos entre sí.

-El haya exige gran humedad, tolera mal el calor y muy bien el frío, por lo que es un árbol de montaña, que prefiere suelos calizos (tolera los silíceos). Su madera dura y de calidad se usa para elaborar muebles y utensilios. (En la cordillera Cantábrica y el Pirineo navarro).

 -El roble exige menos humedad que el haya, tolera mal el calor y el excesivo frío, por lo que se sitúa a alturas más bajas. Prefiere suelos silíceos. (En Galicia y la cordillera Cantábrica).

  -El bosque marcescente de rebollo y quejigo, propio del clima oceánico de transición. Es menos denso y de árboles menos altos, que mantienen sus hojas secas hasta el nacimiento del nuevo brote para proteger las yemas del frío. Sus bellotas son alimento del ganado.

La acción humana ha cambiado la vegetación natural:

-Reducción de la extensión del bosque: pérdida de usos tradicionales (leña y carbón vegetal en la calefacción rural, madera), quemas para obtener pastos, incendios…

-Introducción de especies secundarias de aprovechamiento agropecuario: el castaño ha ganado terreno a costa del roble (por su fruto y madera).

-Repoblaciones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico como: el pino (madera y resina) o el eucalipto (celulosa y pasta de papel). Las hojas de estos dos árboles han contribuido a la acidificación y empobrecimiento del suelo. Además, son especies que arden más fácilmente ante un incendio.

 b) La landa y los prados:

Landa: vegetación densa de matorral, cuya altura puede ser baja o alcanzar los 4m. Aparece como degradación del bosque caducifolio. Suele usarse como cama de animales y luego, como abono. Sus especies más abundantes son el brezo, el tojo o la retama.

 

Prados: vegetación herbácea que ocupa grandes extensiones de terreno en los paisajes oceánicos. Se usan como alimento del ganado.

 

 

3.2. El paisaje vegetal del clima mediterráneo

Región floral mediterránea. Sus formaciones vegetales son xerófilas (adaptadas a la sequía estival). Desarrollan raíces muy extendidas en superficie o profundidad para captar el agua. Poseen hojas perennes y esclerófilas (duras y coriáceas), con sistemas para reducir la transpiración (revestimientos de resina o cera, espinas…)

a) Bosque perennifolio.

Poco denso. Sus árboles son de altura mediana, con troncos sinuosos, gruesos y gordos; y hoja perenne. Sus ramas crean copas globulares y amplias, que proyectan sombra sobre el suelo para mitigar la insolación y la evaporación. Posee un rico sotobosque (piorno, retama), pues los árboles se sitúan algo apartados unos de otros y penetra la luz fácilmente.

-Encina: resistente a la sequía, se adapta a todo tipo de suelos, por lo que es el árbol más típico y extendido del clima mediterráneo. Su madera, muy dura y resistente, se empleaba tradicionalmente para elaborar ruedas, carpintería exterior, utensilios…; y su fruto (bellota) para el ganado. Bosques mejor conservados en: Sª Morena, Extremadura y la sª de Guadarrama.

-Alcornoque: requiere cierta precipitación (más de 500mm/año), inviernos suaves y suelos silíceos. Su madera, muy dura, se usa para elaborar toneles y barcos; y su corteza, para obtener corcho. Se concentra en el SO peninsular, S Andalucía (de Cádiz a Málaga), NE Cataluña y Castellón. 

La acción humana ha supuesto cambios:

-Reducción de la extensión del bosque, por la pérdida de muchos de sus usos tradicionales; el obstáculo que suponen los árboles a la mecanización agraria y regadío móvil; incendios forestales.

-La modificación para uso agropecuario mediante el sistema de la dehesa. Consiste en aclarar el bosque de encina y alcornoque y combinar su conservación y la protección del suelo por los árboles, con el aprovechamiento agroforestal del fruto, la leña, la madera o la corteza de los árboles; ganadería y cultivo; y otros usos como la caza.

-Las repoblaciones con pino se han extendido por amplias zonas. Se adapta a condiciones climáticas extremas y a suelos diversos. Crece rápido y se aprovecha su resina y su madera: en construcción, elaboración de muebles, aglomerado y pasta de papel.

b) El matorral

El matorral mediterráneo no es una formación clímax, sino que es resultado de la degradación del bosque por el ser humano.

-Maquia: formación arbustiva de más de 2m de altura, muy densa y casi impenetrable. Especies principales: jara, brezo, lentisco, tomillo.

-Garriga: arbustos y matorrales de poca altura, que dejan algunas zonas sin cubrir. Especies destacables: tomillo, romero, espliego.

 -Estepa: formación de hierbas bajas, entremezcladas con arbustos espinosos, bajos y discontinuos, que dejan al descubierto suelos pobres. Especies: palmito, tomillo, esparto y esparraguera.  La estepa es propia de: 1) zonas semiáridas del SE y del valle del Ebro, donde la sequía impide el crecimiento de los árboles y 2) zonas donde la garriga ha sido degradada.

Usos del matorral mediterráneo: perfumería; medicina natural o industria farmacéutica; condimento gastronómico; y fabricación de escobas, esteras, cuerdas…

3.3. El paisaje vegetal de ribera.

En las riberas de los ríos, el suelo húmedo hace que la vegetación sea distinta a la de su entorno –especialmente en zonas secas-. La presencia contante de agua hace que solo puedan vivir allí ciertas especies, dispuestas en franjas paralelas al río, desde las que están en contacto con el agua hacia el exterior.

Bosques de ribera

Formados por especies como el aliso y el sauce (cuyas raíces necesitan estar en el agua); el chopo, el álamo y el fresno (solo requieren humedad en el extremo inferior de las raíces); y el olmo (menos exigente de humedad). Algunos de estos árboles, de crecimiento rápido y madera blanda (chopo o sauce) se usan para armazones y embalajes.

Junto a los bosques crecen juncos y matorrales: cornejo, aligustre, madreselva, zarzamoras y rosales silvestres.

La acción humana

Ha reducido la extensión de los bosques, al alterar los márgenes y los cauces para cultivar, urbanizar o canalizar agua. Esto ha supuesto una grave pérdida, sobre todo en la España seca.

3.4. El paisaje vegetal de montaña.

En la montaña la vegetación se dispone en pisos según la latitud, la altitud y la orientación (barlovento/sotavento; solana/umbría).

Bosque hasta donde la tª media anual alcanza los 10°C; matorrales a partir de la altura donde el frío impide el crecimiento de árboles; prados y pastizales de hierbas y matas enanas en zonas cubiertas por nieve muchos meses; y plantas rupícolas adaptadas a vivir sobre las rocas o en sus fisuras (líquenes y musgos).

a) Montaña alpina o pirenaica (Pirineos). Pisos vegetales:

1) Piso basal: hasta 1200m. Encinas, robles o quejigos y hayas.

2) Piso subalpino: 1200-2400m. Coníferas (árboles o arbustos resinosos con frutos agrupados en conos, como: el pino silvestre, el abeto y el pino negro). El abeto puede formar bosques mixtos con el haya. Sotobosque: arbustos (rododendro y arándano).

3) Piso alpino: 2400-3000m. Prado y pastizal, sectores de roca desnuda y canchales*, donde crecen pequeñas plantas rupícolas.

*Canchales: acumulaciones de fragmentos de rocas rotas al pie de las montañas.

4) Piso nival: más de 3000m.

-Espacios planos donde la nieve se mantiene todo el año y no hay vegetación.

-Espacios de fuerte inclinación: la nieve desaparece cierto tiempo; crecen pequeñas plantas rupícolas.

b) Montaña atlántica: vertiente N de la c. Cantábrica.

1) Piso basal forestal: bosque caducifolio.

2) Piso supraforestal: landa.                             

3) Cima con prados.

c) Montaña mediterránea: montañas del resto de la Península y de Baleares.

1) Piso basal forestal: bosque perennifolio (precedido de maquia en montañas meridionales) y caducifolio y/o pinares a mayor altitud.

2) Piso supraforestal: maquia o garriga.

3) Prados: solo en las cimas más elevadas o en umbrías.

Acción humana

Reducción de los bosques en favor de usos agropecuarios (pastos en la montaña atlántica, cultivos en la mediterránea –almendro, olivo, vid-) y de extensión de los bosques de repoblación con buen rendimiento económico. En otros casos la degradación o desaparición del bosque ha provocado su sustitución por el matorral.

3.5. El paisaje vegetal de Canarias

Corresponde a la región floral macaronésica de la que proceden las especies autóctonas, a las que se han incorporado especies de otras zonas. Por la insularidad, destacan los endemismos y las reliquias (formaciones vegetales propias de épocas geológicas pasadas con un clima diferente, que han sobrevivido en enclaves reducidos). El resultado es una riqueza vegetal sobre todo en islas con relieve montañoso. Pisos vegetales:

1) Piso basal (desde el nivel del mar hasta los 300-500m). Plantas que soportan la sal (halófilas) y la arena (psamófilas) como la barrilla; y una elevada aridez (matorrales como el cardón y la tabaiba).

2) Piso intermedio. 200-800m. Aumento de la humedad y descenso térmico. Palmeras, dragos, sabinas.

  3) Piso termocanario (800-1200m). Vegetación adaptada al mar de nubes (niebla causada por el alisio que aporta gran humedad, mayor refrescamiento y menor insolación). 2 formaciones de bosque: laurisilva (muy denso y con muchas especies) y el fayal-brezal (resulta de la degradación de la laurisilva por la acción humana).

4) Piso canario. 1200-2200m, por encima del mar de nubes, por lo que la vegetación debe adaptarse a la aridez y al frío. Bosque de coníferas (pino canario, que a mayor altitud da paso al cedro canario).

5) Piso supracanario.  Por encima de los 2200m. Tenerife y La Palma. Matorrales (codeso, retama) y matillas dispersas de riqueza florística (violetas del Teide).

 Acción humana

Retroceso de vegetación en: 1) zonas bajas y en las medianías (600-1500m) por la implantación de urbanizaciones turísticas y cultivos y 2) en áreas de bosque.